jueves, 14 de diciembre de 2017


R. Magritte, Le dernier cri (The last word), 1967
Perhaps in 2018 you’ll need your texts in Spanish to be edited, or your texts in English to be translated by a professional. The new year could also be a good time to enhance your writing skills in Spanish. Don’t hesitate: call me.

Forse nel 2018 vorrai tradurre i tuoi testi in spagnolo per arrivare a tantissimi milioni di persone in tutto il mondo. Oppure potresti aver bisogno di un’interprete che ti affianchi nel tuo soggiorno in Argentina o in Uruguay. Il nuovo anno potrebbe anche essere il momento ideale per migliorare la tua scrittura in spagnolo. Non esitare: chiamami.

Si en 2018 necesitas que una profesional revise ese texto que quieres publicar en español, o quieres que te asesore acerca de la mejor manera de redactar una monografía, una ponencia, etc., o te gustaría perfeccionar tu escritura, no lo dudes: contáctame.

Nuevo año, nuevos textos, nuevos desafíos.


¡Feliz 2018!

lunes, 4 de diciembre de 2017

Los acrónimos de Fontanarrosa

Mis impresiones, absolutamente subjetivas, derivan de mi limitadísima experiencia personal: una vez fui a Rosario y sentí que los rosarinos son los argentinos más parecidos a los montevideanos. Algo parecido sentí en Lisboa, que para mí es la ciudad más montevideana de Europa.

A Rosario fui para el Congreso de la Lengua Española, en 2004. No iba con grandes expectativas con respecto a la ciudad: me habían dicho que no era linda. Sin embargo, me gustó. El paseo que bordea el río resultó muy agradable; el complejo cultural de los españoles era moderno y cálido, funcional y armonioso; el centro estaba muy cuidado y de fiesta; la peatonal, los barcitos y los restoranes estaban repletos de gente alegre. Y había propuestas culturales por todos lados.

Lo que más recuerdo del congreso es el acto inaugural en el Teatro El Círculo. Si ya tenía pocas expectativas con la ciudad, tenía menos aun con los discursos de ese acto. Como con la ciudad, también me equivoqué. En mi memoria quedaron dos discursos, el  primero, de mi expresidente, el uruguayo Julio María Sanguinetti, y el otro, del escritor rosarino Roberto Fontanarrosa.

Del discurso de Sanguinetti no recuerdo el contenido, pero sí lo que pensé al oírlo: “Podré no estar de acuerdo con algunas de sus ideas, pero nadie puede negar que sabe cómo expresarlas”. Era un hábil orador, un liberal culto perteneciente a un partido que supo ser progresista y laico hace un siglo.

Pero el discurso que disfruté más —diría que probablemente fue lo mejor del congreso—, fue el del negro Fontanarrosa.


Todo este preámbulo autobiográfico me sirve para introducir un tema relacionado con la lengua española: el tratamiento de las abreviaturas, los símbolos, las siglas y los acrónimos. Fontanarrosa me va a asistir con unas líneas de su cuento “Periodismo investigativo”, del libro La mesa de los galanes:
Alcira Silvia Rinaudo venía de declarar en Tribunales y estaba un poco alterada. Lo conocía al Pocho desde los tiempos en que toda la Facultad de Ingeniería con el FRENJUTED incluido se había pasado al FREPEJU, pero pocas veces lo había visto tan nervioso. (…) Vieja militante del POCINO, sabía recalar en Cinta Verde por los años 70, había adherido al ESTEPO tras la caída de Juan Carlos “Oruga” Pando como Secretario de la Secre y ahora vivía un moderado esplendor como consejera de Francisco Casarubia en la Comisión Programática Pro Recuperación del Afiliado que operaba conjuntamente con el Programa Pro Propaganda, el PROPROPRO.
 Abreviaturas, símbolos, siglas y acrónimos
  • El principio de colaboración con el lector es más importante que el principio de economía.
  • El principio de economía tiene que estar justificado.
  • El lector debe poder reponer lo que falta.


Las NCCN incluyen la determinación de RAS antes de un anti-EGFR en CCRm
La guía americana plantea la combinación estándar de cetuximab más folfox en primera línea (La Gaceta Médica, 19/09/2014)

Símbolos y abreviaturas
Símbolos
  •  son representaciones de palabras científicas o técnicas (kg, S, Na, cm)
  • son convencionales y fijos
  • no llevan punto (3 kg)
  • no tienen plural (3 kg)
  • se deja espacio entre la cifra y el símbolo (3 kg)
  • algunos con mayúscula y otros con minúscula (S, NE, kg)

Abreviaturas
  • casi de cualquier cosa (p., pág., atte., c/c, S. A.)
  • son irregulares e inestables, puede haber varias para una misma palabra (p., pág.)
  • llevan punto SIEMPRE
  • el plural se puede formar con “s” o duplicando letra (págs., EE. UU.)
  • se deja espacio entre un elemento y otro cuando tienen más de un elemento (EE. UU.)
  • respetan el uso de tildes y mayúsculas (págs., Cía.)


Adecuación al contexto: en una receta de cocina se puede usar la abreviatura (100 gr.), pero en el informe académico de un experimento se usa el símbolo (100 g).
 
En un informe de un experimento en ámbito académico o técnico, para expresar unidades de medida, se usa el símbolo y no la abreviatura.

Las siglas y los acrónimos, a diferencia de las abreviaturas, no llevan punto.
Siglas
  • Se lee cada letra o número (DNI, ONG, ADN, G7, 3D).
  • Nunca llevan tilde.
Acrónimos
  • Se leen de corrido, como cualquier palabra (RAE, FIFA, ONU, Unicef, Unesco, CONADEP, ANSES, PAMI).
  • Llevan tilde (Fundéu).








lunes, 6 de noviembre de 2017

sin sinónimos/con sinónimos

Escribir bien y conocer la lengua ayuda a mejorar el posicionamiento en internet

Ya se sabe que los sinónimos perfectos no existen; la perfección, tampoco.  Siempre hay algún matiz entre una palabra y alguno de sus sinónimos: son diferentes los contextos en los que se usan, o sus niveles de lengua, o sus connotaciones, o las colocaciones (las palabras con las que se combinan).

Sin embargo, los sinónimos son útiles, no solo para evitar aburrir con repeticiones, sino también para el posicionamiento en los buscadores. Parece que en la redacción SEO (escritura de contenidos para mejorar el posicionamiento en los resultados de los buscadores), además de las palabras clave* y de las famosas etiquetas, también son importantes los sinónimos de la palabra clave principal. Ejemplo: ropa de deportes, indumentaria de deportes, ropa deportiva, indumentaria deportiva.

Hace algunos años no me habría imaginado que los expertos en marketing digital, emprendedores, informáticos, comunicadores y afines hablarían de semántica, sinónimos, redacción, etc. ¿Quién lo diría? A lo mejor la escritura mejorará gracias a las nuevas tecnologías. Soy una optimista incorregible.




* o ‘palabras claves’: ninguna de las explicaciones que encontré para resolver el entuerto del plural de los sustantivos en aposición termina de convencerme, pero ese es otro tema.

sábado, 21 de octubre de 2017

borradores



"...no puede haber


sino borradores. 


El concepto de 

texto definitivo 

no corresponde 

sino a la religión 

o al cansancio".





Jorge Luis Borges

























Biblioteca Nacional, Buenos Aires, 21/10/2017
Entrega de títulos de Técnico Superior en la Corrección de Textos, 
Instituto Superior de Letras Eduardo Mallea

sábado, 14 de octubre de 2017

El destripador de spoilers


La lengua es una realidad dinámica y la RAE no siempre refleja las tendencias que se viralizan en español. Algunas de las soluciones propuestas para los extranjerismos no funcionaron, porque los hablantes prefirieron otras: “güisqui” no tuvo éxito y seguimos usando whisky, aun cuando no sepamos muy bien cómo escribirlo (ver artículo de J. R. Marcos en El País: “Güisqui no gustó, ¿gustará pirsin?”, https://elpais.com/diario/2011/01/02/sociedad/1293922801_850215.html:// Hoy parecería que hay una mayor flexibilidad y una cierta celeridad: Fundéu considera adecuada la grafía “wasap” y la recomienda frente a “guasap”. “Bluyín” y “yas” fueron intentos de imposición, pero se siguió usando bluejean (aunque “bluyín” sigue estando en el diccionario) y jazz (la ridícula "yas" voló del diccionario en 2001, después de perder por goleada). En fin, no está bueno molestar a los lectores con actitudes fundamentalistas.

Resultado de imagen para campaña rae contra anglicismos
En el artículo citado, del 2011, José Manuel Blecua contaba que pendrive había sido objeto de un largo informe, aunque todavía estaba en cuarentena: “El uso es el que estabiliza una denominación. Por mucho que la Academia se intente adelantar y llamarlo, por ejemplo, lapicero o memoria USB, si la gente lo llama pendrive...”. El problema es que, por un lado, si los académicos y los terminólogos demoran en proponer cómo adaptar pendrive, aparece la nube, el objeto en cuestión se usa cada vez menos y, por lo tanto, la palabra para designarlo va perdiendo frecuencia de uso en la lengua. Pero por otro lado, el éxito de una u otra opción de naturalización se puede medir solo con el tiempo y con el uso.

A veces tenemos la suerte de encontrar una opción más castiza para no estar enchufando anglicismos a troche y moche, entonces nuestra manera de hablar resulta menos esnob (¡Perdón! Estoy usando una palabra de origen latín que entró a nuestra lengua a través del inglés en el siglo diecinueve...). Pero, en general, el principio de economía de la lengua es imbatible y para el español es difícil competir con la brevedad del inglés. ¿Cuántas sílabas tiene pendrive y cuántas lapicero o memoria USB? ¿Y libro electrónico frente a ebook

El 30 de agosto de 2017 Fundéu publicó un artículo (http://www.fundeu.es/recomendacion/destripe-en-vez-de-spoiler/) en el que dice que es mejor “destripe” que spoiler, aunque “destripe” sería la revelación de una parte de la trama que arruina la narración y “spoiler” sería el arruinador. Más allá de que quienes vivimos fuera de la península ibérica podemos entender que el chauvinismo hispanocéntrico es un poco inevitable, resulta difícil compartir que la elección de “destripe” sea mejor, entre otras cosas porque dudo de que fuera de España alguien entienda ese término con ese significado. En todo caso, tal vez se empiece a escribir “espoiler” y dentro de un tiempo se verá cuántos likes tiene esa grafía frente a spoiler.

https://youtu.be/jvnOS6KWEhc