¿Qué tienen en común la escritura, la traducción, los ñoquis, Libertad y los pantalones?
29/09/2026
Como mañana es el Día de la Traducción🌼, me adelanto a saludar a mis colegas con unas asociaciones históricas. ¡Deseo que pasen un lindísimo día y que sigan disfrutando de esta milenaria profesión y pasión 💗!
Hoy es el cumpleaños 🎂 de Mafalda, que nació en 1964. Su amiga Libertad se incorporó a la barra de Mafalda el 15 de febrero de 1970. La mamá de Libertad era traductora, como se ve en la imagen ☝
Cervantes, que nació un día como hoy, pero de 1547, menciona a nuestra profesión en el siguiente fragmento del Quijote:
Capítulo IX
Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron
Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y como yo soy aficionado a leer aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía y vile con carácteres que conocí ser arábigos. Y puesto que aunque los conocía no los sabía leer, anduve mirando si parecía por allí algún morisco aljamiado que los leyese, y no fue muy dificultoso hallar intérprete semejante, pues aunque le buscara de otra mejor y más antigua lengua le hallara. En fin, la suerte me deparó uno, que, diciéndole mi deseo y poniéndole el libro en las manos, le abrió por medio, y, leyendo un poco en él, se comenzó a reír.
Preguntéle yo que de qué se reía, y respondióme que de una cosa que tenía aquel libro escrita en el margen por anotación. Díjele que me la dijese, y él, sin dejar la risa, dijo:
—Está, como he dicho, aquí en el margen escrito esto: «Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha».
Cuando yo oí decir «Dulcinea del Toboso», quedé atónito y suspenso, porque luego se me representó que aquellos cartapacios contenían la historia de don Quijote. Con esta imaginación, le di priesa que leyese el principio, y haciéndolo ansí, volviendo de improviso el arábigo en castellano, dijo que decía: Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo. Mucha discreción fue menester para disimular el contento que recebí cuando llegó a mis oídos el título del libro, y, salteándosele al sedero, compré al muchacho todos los papeles y cartapacios por medio real; que si él tuviera discreción y supiera lo que yo los deseaba, bien se pudiera prometer y llevar más de seis reales de la compra. Apartéme luego con el morisco por el claustro de la iglesia mayor, y roguéle me volviese aquellos cartapacios, todos los que trataban de don Quijote, en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada, ofreciéndole la paga que él quisiese. Contentóse con dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo, y prometió de traducirlos bien y fielmente, y con mucha brevedad. Pero yo, por facilitar más el negocio y por no dejar de la mano tan buen hallazgo, le truje a mi casa, donde en poco más de mes y medio la tradujo toda, del mesmo modo que aquí se refiere.
Por un lado tenemos al traductor de árabe a castellano del Quijote, que ganó unos 23 kg de pasas de usa y unos 87 kg de trigo en grano, que equivalen a unos USD 150 de hoy (dato no chequeado), más el alojamiento y la comida que le dio el Quijote en un mes y medio de trabajo. Lo que es seguro es que debe haber sudado bantante para terminar ese encargo en un mes y medio. Por otro lado, vaya a saber una cuántos pollos y fiedeos pudo comprar la mamá de Libertad con el producto de su traducción de Sartre al español en 1970...
Con respecto a la escritura, en un día como hoy también es el cumpleaños de László József Bíró, nacido en Hungría y nacionalizado argentino, quien nos facilitó bastante la vida al inventar la birome, que patentó en 1943. De hecho, en la Argentina hoy se celebra el Día Nacional del Inventor (y de la Inventora, agrego yo) en honor a Biro.
Del otro lado del charco, en Uruguay, el 29 de setiembre (en Uruguay es sin la "p") se celebra el Día de la Educación Pública, que es laica, gratuita y obligatoria y que se vincula al legado de la reforma escolar impulsada por José Pedro Varela a fines del siglo XIX, pilar de la enseñanza estatal como base de la inclusión social. Las ideas de Varela quedaron plasmadas en sus textos, La educación del pueblo, de 1874, y La legislación escolar, de 1876.
Con respecto a los ñoquis del 29, a ambas márgenes del Río de la Plata circula ampliamente la versión de que las familias trabajadoras e inmigrantes llegaban a fin de mes con poca plata para comprar comida y por eso se las ingeniaron para cocinar una opción nutritiva hecha con ingredientes económicos: papa y harina. También circula una versión de que la costumbre actual incorporó colocar una moneda debajo del plato de ñoquis a partir de la leyenda de San Pantaleón, que se cuenta que fue recibido por una familia pobre de campesinos y para recompensarlos les concedió buenas cosechas y abundancia por la comida que le ofrecieron desinteresadamente.
En un artículo periodístico publicado en 2025 se cuenta otra historia. A continuación comparto comparto algunos fragmentos de ese artículo y el link, para quien lo quiera leer en su totalidad: https://www.elpais.com.uy/domingo/ni-los-inmigrantes-ni-pantaleon-la-tradicion-de-los-noquis-del-29-seria-un-invento-rioplatense-de-gran-impacto.
“Hace mucho años, cuando estaba estudiando historia de la alimentación en la Universidad de Bolonia, conté la leyenda a historiadores medievalistas que me miraron con asombro, incredulidad y sospecha”, recuerda el antropólogo Gustavo Laborde sobre la reacción de Massimo Montanari y Antonella Campanini cuando les refirió la historia de San Pantaleón que en el Río de la Plata se usa para explicar por qué comemos ñoquis el 29 de cada mes.
En ese momento se enteró de que esa historia no se cuenta en Italia.
“Me puse a investigar”, señala Laborde sobre lo que provocó la reacción de sus docentes. “Lo primero que hice fue leer la hagiografía, que es la vida de los santos. Para empezar, San Pantaleón vivió en el siglo III y no en el VIII, y en su hagiografía se cuentan muchas proezas, pero esta historia no aparece”, asegura el antropólogo a Domingo.
Pantaleón padeció un martirio: azotes; lo quisieron ahogar con una piedra atada al cuello; un verdugo lo quiso decapitar con un hacha, lo consiguió y la sangre derramada hizo florecer un árbol seco. “Pero por lo que pasó a la historia fue por algo mucho más cotidiano y que millones de personas tenemos puestos en este momento: los pantalones, cuyo nombre deriva de la ropa que usaba este santo turco”, remata Laborde sobre una de las dos leyendas que se repiten hasta el hartazgo cada 29.
El investigador encontró errores más sutiles en el relato, como que la papa americana recién se comienza a consumir en Europa en el siglo XVIII [...], que la idea de hervir pasta en la Alta Edad Media no era una práctica culinaria y que en sus orígenes la pasta era un plato costoso. “Era la guarnición de la carne, como sigue vigente en muchos países para cierto espanto de los rioplatenses”, apunta entre risas. “La carne era comida de rico”, agrega.
La otra leyenda tiene que ver con las familias de inmigrantes que arribaron a Uruguay y Argentina entre fines del siglo XIX y principios del XX. Se cuenta que las más pobres, como no llegaban a fin de mes, cocinaban con la materia prima más barata que tenían a mano, a saber harina y papa.
En este caso, Laborde comenta que en los recetarios uruguayos del siglo XX no se hace mención a los ñoquis del 29. Cita como ejemplo un recetario de la década del 40, que programaba la comida día por día y los 29 no estaban reservados para este plato.
“Mi hipótesis es que esto es un invento de las fábricas de pastas del Río de la Plata de la década de 1960 y sacaron esta historia sin ningún rigor histórico. Pero ha permeado, se ha vuelto una costumbre muy arraigada, y se ha extendido al sur de Brasil y Paraguay”, analiza el antropólogo.
Un detalle no menor es que en Italia no existen tantas fábricas de pasta como en Uruguay o Argentina [...]. “En Italia se come más la pasta seca, la pasta sciutta. Además, los ñoquis era algo que se hacía más en las casas”, señala Laborde.






