viernes, 25 de junio de 2021

Lenguaje no discriminatorio (parte 1)

 

 


Si no leíste la primera entrada, donde te cuento acerca de mi fórmula personal de spritz lingüístico y te paso el primer ingrediente, el lenguaje claro, acá te dejo el link: https://leomadalena.blogspot.com/2021/05/primer-ingrediente-de-mi-spritz.html


El segundo ingrediente del spritz es un poco más picante e intenso, así que te aconsejo que te sientes y te relajes. Como, además, el tema da para mucho, voy a tener que desdoblarlo en dos entradas.


Mi receta de spritz lleva, entonces, una parte de lenguaje claro y dos partes de lenguaje no discriminatorio


En esta parte 1 del segundo ingrediente te voy a mostrar algunos recursos para evitar un uso sexista y androcéntrico de la lengua española.

 

Guías y manuales

 

Cada vez más gobiernos, organizaciones, universidades y empresas publican guías y manuales de uso de la lengua, para que sus comunicaciones sean coherentes con los valores que promueven y con la imagen que quieren proyectar.


Algunos las llaman guías o manuales de lenguaje inclusivo o incluyente, otros hablan de lenguaje no sexista, otros se refieren al lenguaje no discriminatorio en el título, pero en definitiva son bastante similares.

 

Es que en este mundo hiperconectado y vertiginoso, nadie, o pocas personas e instituciones,

·       quiere proyectar una imagen políticamente incorrecta,

·       desea recibir críticas por discriminar o por establecer una comunicación sexista que implique que mujeres o personas no binarias se sientan excluidas,

·       renunciaría a ese nicho de mercado (que tan chico no es, dado que si sumamos a las mujeres y a las sexualidades disidentes llegamos a bastante más del 50% de la población mundial),

·       puede darse el lujo de no tener una comunicación fluida con cada persona con la que interactúa en las redes.

 

¿Qué no es el lenguaje inclusivo?

 

Esta vez voy a hacer lo que no hay que hacer: en lugar de decir lo que el lenguaje inclusivo es, voy a empezar por decir lo que NO es: el lenguaje inclusivo en español no es hablar con la “e”. En todo caso, hablar con la “e” sería usar el lenguaje inclusivo directo. Es la estrategia discursiva más disruptiva y provocadora, algo así como decir: si hablos con la "e" y a alguien no le gusta, que se tape las orejas. También existe el lenguaje inclusivo indirecto, que usa los recursos que la lengua española estándar ofrece, sin alterar en nada su morfología. Más adelante te muestro algunos de esos recursos: no te pongas impaciente. 

 

Pregunta nada inocente ¿hasta ahora sentiste que yo estaba usando alguna forma molesta de lenguaje inclusivo? Bueno, te cuento que estuve usando todo el tiempo el lenguaje inclusivo indirecto, intentando no usar nunca el masculino genérico, para referirme a un público lo más amplio posible, es decir, tratando de generalizar sin invisibilizar. A lo mejor, entonces, ya fuiste descubriendo algunos de los recursos que usé 😉 

 

 ¿Lenguaje inclusivo, incluyente, no binario, no discriminatorio 🤔?

 

En primer lugar, la utilización de los términos “inclusivo” o “incluyente” hoy está siendo discutida por personas que se ocupan de estos temas. La crítica viene por el lado de que si hablamos de "incluir" se está presuponiendo que hay un grupo de personas “normales”, mayoritario, que incluye desde una posición dominante a otro grupo de “diferentes”, minoritario. [Para profundizar en las diferencias entre “inclusión”, “integración” y “convivencia” recomiendo la publicación Includere, integrare o convivere de Fabrizio Acanfora, en italiano, que explica de manera muy clara y razonada los cuestionamientos a las terminologías más usadas hasta ahora].


En segundo lugar, “no binario” o “no sexista” nos limitaría a las cuestiones de género: masculino-femenino-otro. Por eso, creo que usar “no discriminatorio” sería mucho más adecuado, porque es más amplio, porque implica no discriminar a ningún grupo de personas, visibilizarlas a todas, y que todos los grupos tengan los mismos derechos, sin importar si son mayoría o minoría, que tengan el mismo poder en una justa convivencia entre diferentes, porque, al fin y al cabo, ¿no somos todas las personas diferentes, aunque compartamos algunas características?


De cualquier manera, estoy segura de que ya va a surgir alguna otra opción mejor que “no discriminatorio” para definir esta manera de usar el lenguaje: personalmente no me gusta definir algo por la negativa, pero no se me ocurrió nada mejor… por ahora. Si se te ocurre una terminología más apropiada, no dudes en comentármelo más abajo🠋 Lo importante es que no nos enamoremos de las terminologías y prestemos siempre atención a los cambios; si aparece una forma mejor, la cambiamos.

 

¿Cómo nombrar?

 

Cuando nos dirigimos a alguien, un criterio que no falla nunca es nombrar a una persona como quiere que la nombremos¿Persona con discapacidad o persona con diversidad funcional? ¿Trans, queer, gay, persona no binaria, sexualidades disidentes, etc.?


En general, en las comunicaciones oficiales de cada país, el criterio es usar las denominaciones de grupos y colectivos a partir de su propia participación en la elaboración de los tratados internacionales, porque cuando los países los suscriben se comprometen a usar esa terminología consensuada. Ya vemos que existe una estrecha relación entre el uso de la lengua y el derecho, en este caso el derecho internacional. Voy a volver más adelante sobre esta relación.


Claro que esos términos no son fijos ni invariables, van cambiando a medida que los propios grupos van ajustando la terminología para autodesignarse. 


Diversidad, prejuicios y estereotipos

 

Otro argumento a favor del uso de un lenguaje no discriminatorio, si entendemos que la biodiversidad es un valor en la naturaleza, sería aplicar el mismo criterio valorativo e impulsar la diversidad humana como un valor y una riqueza.


Incluso varios de los ODS de la agenda 2030 de la ONU se refieren a la no discriminación y el acceso a la información, a la educación y a la cultura, por lo tanto, directa o indirectamente abarcan la difusión y el uso del lenguaje claro y no discriminatorio. De ese modo, los países que adhieren a esa agenda deberían ocuparse también de los aspectos lingüísticos y comunicativos en sus políticas.

 

Eso es lo que debería ser. Otra cosa muy distinta es lo que esEs que si algo no se nombra, no existe, y si no existe, no se le asigna valor, tampoco económico, de manera que hay razones de peso, o de $$$. La lengua lleva la marca (también comercial) de los grupos dominantes, de los grupos de poder. 


La realidad es que nuestra lengua refleja nuestros prejuicios y nuestros estereotipos. Nadie está libre de ellos, es verdad, pero tampoco podemos andar por la vida dejándonos manejar por ellos.


Veamos algunos ejemplos tomados de distintos medios: 



En estos ejemplos vemos que la posición de mayor prestigio corresponde al masculino y la de menor prestigio (y menor sueldo, ¡oh casualidad!) a la mujer, incluso cuando es archisabido que hay médicas y enfermeros. Una manera de evitar reproducir ese estereotipo sería usar “personal de la salud”, un giro (por suerte) cada vez más frecuente. 

[Ahí ya tenés un recurso de lenguaje inclusivo indirecto 😉. Más adelante voy a mostrarte algunos otros recursos que tiene la lengua española para evitar reproducir estereotipos de género, que a su vez reproducen desigualdades en nuestras sociedades.]

Otro caso interesante de uso sexista del lenguaje es el de los pares perro/perra, mujer fácil/hombre fácil, zorra/zorro, mujer pública/hombre público. En estos pares todas las formas femeninas contienen juicios de valor negativos, asimilando a la mujer a una prostituta (¡qué raro!), en cambio la forma masculina es neutra, es decir que no tiene ninguna valoración, ni positiva ni negativa. ¿Alguna vez lo habías pensado?


Veamos ahora el siguiente título de La Nación del 25 de mayo de 2021: 

El Federal: lento avance de obras en el barrio que “unió” a Fernández y Cristina

Ahí tenemos otro sutil uso sexista de la lengua española, que se evitaría si se usara el lenguaje inclusivo. ¿Por qué se usa el apellido para el hombre y el nombre para la mujer, cuando los dos se llaman Fernández?

Estamos recorriendo un camino y todavía nos falta mucho. Además, este camino no tiene una línea de llegada, porque el lenguaje va cambiando todo el tiempo, como van cambiando el mundo y la sociedad.

 


La vicepresidenta y el Parlamento uruguayo

 

Por suerte, en español, a pesar de todo, creo que avanzamos bastante en las últimas décadas. Ya parece bastante dirimido el debate acerca de la forma “presidenta”. Si bien es cierto que todavía hay algunas personas o instituciones que se resisten a adoptar esta forma, a lo largo de los años muchos medios han ido incorporando la forma con la desinencia en “a” y su uso en general se ha ido naturalizando. Hasta una institución monárquica y machista como la venerada Real Academia hace años que intervino, dando su beneplácito a la forma femenina, y recomendando la forma “presidenta”, que existe en el diccionario académico desde 1803 y estaba documentada en la lengua española desde el siglo XV. Otras formas femeninas como ministra, médica, arquitecta o jueza se fueron abriendo camino, no sin obstáculos, y pisan cada vez más fuerte en el uso. 


Hace poco le escribí al Parlamento del Uruguay, cuando detecté que usaban "vicepresidente" para Beatriz Argimón, la actual vicepresidenta del país. Me respondieron que tendrán en cuenta mi sugerencia de adoptar la forma "presidenta" o "vicepresidenta". En realidad, no sé si efectivamente cambiarán algo o si fue una amable respuesta política, pero por lo menos me contestaron y lo valoro. En circunstancias similares, la mayor parte de las veces que escribo ni me contestan... 

¿Qué te parece la idea de escribirles a instituciones o empresas con las que interactuás cuando detectás usos discriminatorios del lenguaje? ¿Lo hacés? ¿Lo harías? ¿Por qué sí o por qué no? Espero no recibir muchas respuestas que digan “Porque no sirve para nada”. Es nuestro derecho ciudadano.

 


 [NOTA: en 2022 el Parlamento uruguayo cambió "presidente" y "vicepresidente" por "presidenta" y "vicepresidenta" 😉😊👏👏👏]


👉Recursos para evitar un lenguaje androcéntrico 

 

A continuación te muestro algunos recursos que nos ofrece la lengua española para evitar el lenguaje sexista o androcéntrico y visibilizar a las mujeres o a las sexualidades disidentes. No se trata de una lista exhaustiva, de manera que no son los únicos, es más, si se te ocurren otros, podés agregarlos 🠋 en "comentarios" y así vamos agrandando la lista 😉


·       Usar sustantivos como las personasla comunidadlos gruposla ciudadaníael personal de la saludel personal de limpiezala tripulación (y no “los pilotos y las azafatas”), representante legal en lugar de “tutor”, la direcciónla secretaríala presidenciala juventudla comunidad migranteel equipo de trabajoel público interesadola masa societaria mejor que “los socios”.

·       Emplear sustantivos comunes en cuanto al género sin el artículo: especialistas, agentes, estudiantes, periodistas, solicitantes, representantes.

·       Dosificar los desdoblamientos: las usuarias y los usuarios (también el orden importa: si en el abecedario la está antes que la o, ¿por qué anteponemos la forma masculina?), las y los usuarias/os. Este recurso es claramente más pesado y menos económico, de manera que conviene dosificarlo muy bien para que el texto no resulte monótono, y reservarlo para aquellos casos en que la visibilización de las mujeres es un objetivo principal de la comunicación, por ejemplo, cuando se quiere estimular la participación de las mujeres en determinada actividad en la que hay escasa participación femenina, como en “se invita a las trabajadoras y los trabajadores a participar en la asamblea…”. Además hay que tener en cuenta que al usar este recurso se está excluyendo a las personas que no se identifican ni con el género masculino ni con el femenino.

·       Preferir las formas femeninas para cargos y profesiones: no existen formas invariables en la lengua, porque la lengua se adapta a la realidad. Como ya señalé, la Real Academia Española, que no es una institución famosa por lo revolucionaria y feminista, hace años que recomienda la forma "presidenta" y dice que es preferible a "presidente" cuando es una mujer quien ejerce ese cargo. ¿No me creés? Fijate acá: https://www.rae.es/noticia/es-la-presidenta-o-la-presidente 

·       Elegir pronombres sin marca de género: quienes presenten la documentaciónquien tenga interés en lugar de “los interesados”, alguiennadiecualquier habitante/persona.

·       En cuanto a las formas verbales, usar estructuras con “se”: "cuando se solicite asilo" en lugar de “cuando el interesado/un extranjero/un refugiado solicite asilo”,

·       y usar infinitivos: "al abonar las tasas" y no “cuando el usuario/el deudor abone las tasas”, "para asociarse" mejor que “para ser miembro”.



Quienes nos dedicamos a traducir y a corregir

  • tenemos que actualizarnos permanentemente sobre el uso en las lenguas con las que trabajamos, 
  • debemos ser fieles al contenido y al mensaje del original,
  • y tenemos que lograr que nuestros textos sean adecuados al público al que están dirigidos.

Con un poco de atención, creatividad y sensibilidad siempre podemos buscar (y encontrar) la vuelta para evitar un lenguaje sexista y androcéntrico, aunque nos dé un poco de trabajo.


Nos vemos en la segunda parte de este segundo ingrediente de mi spritz lingüístico, donde te hablaré de lo que está pasando en algunas otras lenguas con respecto al lenguaje no discriminatorio. No te lo pierdas. Te espero.👋


Te dejo con una clase magistral de interpretación consecutiva 😄: 




martes, 18 de mayo de 2021

Primer ingrediente de mi spritz-lingüístico: lenguaje claro

 


El 21 de abril de 2021, di el webinar "Debates actuales en torno a la lengua española" por Zoom, desde la plataforma de la Universidad de Bolonia (representación en la Argentina). Lo bauticé un webinar-spritz, aunque la mía no es una receta demasiado ortodoxa.



Webinar es la combinación de web = red, internet + seminar = seminario o charla.

El spritz es un trago que está bastante de moda en Buenos Aires, si bien no está tan instalado como el fernet con coca. Cuando un trago se pone de moda es porque una nueva combinación de ingredientes gusta y se difunde. 

En la lengua pasa algo parecido: todo va cambiando y siempre surgen cosas nuevas a partir de lo que ya existía; hay modas pasajeras y hay cambios que vienen para quedarse. Algunos intentos de cambio no funcionan, no gustan (como cuando la RAE trató de imponer las grafías “cederrón”, “bluyín” o “yas”), otros fenómenos lingüísticos se van expandiendo a través de los siglos (como el voseo en tantas partes de América).





     Voseo generalizado de forma oral y escrita

     Voseo oral generalizado

     Voseo coexistente con el tuteo o voseo regional desprestigiado

     Sin voseo

 

Primer ingrediente: lenguaje claro

En esta entrada del blog voy a hablar del primer ingrediente de mi spritz lingüístico: el lenguaje claro. En las próximas entradas voy a ir agregando los otros ingredientes: se va a tratar de una serie de entradas cortas, de lectura rápida.

La definición de lenguaje claro que da PLAIN, la asociación internacional de lenguaje claro, es la siguiente:


De acuerdo con esta definición, para que un texto sea considerado claro, el público que lo lee tiene que poder encontrar fácilmente la información que está buscando, entenderla y usarla.


¿Cuándo decimos que un texto es claro?

Para que un texto sea considerado claro debería ser

  • adecuado al contexto y al público,
  • conciso (- es +),
  • preciso (ni vago ni ambiguo),
  • correcto (sin HERRORES),
  • eficaz,
  • organizado gráficamente,
  • sin neologismos ni extranjerismos (o con pocos),
  • sin jerga, tecnolectos ni siglas (o con pocas, las más conocidas),
  • coherente y uniforme.


Con respecto a la  concisión, se calcula que un texto administrativo no debería tener más de 10 o 15 palabras por oración y que debería tener entre 3 y 8 líneas por párrafo (más o menos, porque no se trata de una ciencia exacta). De más está decir que en un texto claro no debería haber zaraza, chamullo o blablá inútil.

En cuanto a los recursos gráficos, un texto claro con frecuencia juega con distintas fuentes, tamaños y tipos de resaltados como negrita, cursiva, mayúsculas, (con ciertos criterios, tampoco se trata de un carnaval), viñetas, títulos y subtítulos, etc.

En relación con los extranjerismos, hace algunos años la RAE hizo una divertida campaña contra anglicismos en español. Se promocionaron dos productos: un perfume que se llamaba “Swine” y  unos anteojos de sol cuyo nombre comercial era “Sunset Style with Blind Effect”. Imaginen la reacción de la gente cuando recibió el paquetito con el perfume con olor a cerdo o los anteojos negros, pero supernegros, que no dejaban ver nada. 

Sin embargo, todas las lenguas se forman y crecen con préstamos de otras, así que tampoco hay que demonizar a los extranjerismos, porque ninguna lengua es pura, por suerte.

Con frecuencia padecemos textos poco claros o directamente oscuros, sobre todo en lenguaje jurídico y administrativo. Lo contrario de oscuro es claro y yo nunca escuché a nadie quejarse porque un texto fuera demasiado claro… Martín Böhmer es superclaro para explicarlo en este video de un par de minutos: Martín Böhmer lenguaje jurídico claro

Según una encuesta encargada por el Defensor del Pueblo en España, en 2017, el 43% de la población dijo no entender el lenguaje administrativo. Casi la mitad de la población: ¡un montón!

Lenguaje claro y lectura fácil

No hay que confundir lenguaje claro con lectura fácil. El lenguaje claro apunta a toda la población lectora, no está pensado para un grupo de personas en particular que tenga dificultades de comprensión de algún tipo. La lectura fácil apunta a algunos grupos que, por algún motivo, tiene alguna dificultad para comprender; a veces es necesario adaptar textos para que sean comprendidos de manera más fácil por esos sectores de la población. El objetivo es el mismo, pero el lenguaje claro es más amplio; no se trata de simplificar o de adaptar, sino de usar recursos normales de la lengua y del diseño para que quien lee entienda fácilmente lo que está leyendo.

A través del tiempo y del espacio

Parece que en Gran Bretaña el tema de la comunicación clara ya había preocupado bastante a Churchill durante la Segunda Guerra Mundial. En los EE. UU., Carter, Clinton y Obama intentaron que la administración pública se comunicara en un lenguaje tan claro y simple como fuera posible. No sé qué tanto éxito tuvieron.

El tema es tan importante que en muchos países hace tiempo que se intenta mejorar el lenguaje en el que la administración pública se comunica con su ciudadanía. En esta corriente podemos inscribir las versiones más recientes de las constituciones de varios países, que están redactadas en lenguaje claro. En Sudáfrica, por ejemplo, la Constitución de 1996 está redactada en lenguaje claro y fue traducida a 11 idiomas que se hablan en ese país. Otra de las ventajas del lenguaje claro es que facilita la traducción.

En Suecia el tema de la claridad en las comunicaciones es tan esencial que ningún documento gubernamental puede publicarse si no tiene el OK de un grupo de expertos en lenguaje claro.

En la Argentina existe la Red de Lenguaje Claro, que integro individualmente y también a través de PLECA, la joven y dinámica asociación que nuclea a las correctoras (que me disculpen mis poquííísimos colegas correctores plequenses por este uso infrecuente del femenino genérico) y de la cual integro la Comisión Directiva desde mayo de 2021.


«Los objetivos del desarrollo sostenible deben estar orientados a la acción, ser concisos y fáciles de comunicar»

No solo los gobiernos y las instituciones se vienen ocupando seriamente de lenguaje claro, también las empresas y los bancos hace tiempo que están invirtiendo recursos en este tema. Algunos bancos, por ejemplo, invierten en comunicación porque quieren mejorar esa imagen negativa de la “letra chica”, mostrando que asumen una mayor responsabilidad en cuidar los intereses de su clientela al brindarle información más clara.

Lenguaje claro y pandemia

En 2020, con la pandemia, la necesidad de que nos hablen claro se volvió más imperiosa y urgente que nunca, si bien siempre tenemos derecho a recibir información clara, no solo en situaciones excepcionales. Como usuaria, ciudadana, clienta y consumidora tengo derecho a que me hablen claro, y tengo que exigirlo, porque a veces parece que invertir en buena comunicación es accesoriopero no lo es. Si no me hablan claro, están lesionando mi derecho a entender.

Pensando en este tema, cuando empezaba el año 2021 publiqué esta foto en mis redes sociales.

En la próxima entrada del blog voy a hablar del segundo ingrediente de mi spritz: el lenguaje no discriminatorio. En realidad hice un poco de trampa: en el flyer de la charla puse a propósito #lenguajeinclusivo, porque es un tema todavía bastante polémico y a mucha gente se le pone la piel de gallina apenas se menciona, pero en realidad el segundo ingrediente es más amplio que el lenguaje inclusivo, se trata de lenguaje no discriminatorio. Por ahora la dejo ahí, picando, para generar un poco de suspenso: chan-chan-chan-chán.

¡Hasta la próxima entrada del blog! 😉 Gracias por leerme.😃Si quieren, pueden dejar algún comentario, que responderé con gusto, y también pueden compartir libremente el contenido. 🌻

 

 

lunes, 29 de marzo de 2021

Laicidad: palabra santa para celebrar la Semana de Turismo en Uruguay

 



Feriados laicos en Uruguay

Desde 1919, en Uruguay, se denomina Semana de Turismo a la festividad que en otros lugares se conoce como Semana Santa o Pascua. Durante el segundo gobierno de José Batlle y Ordóñez se promulgó la Ley de Feriados, que laicizó los nombres de los feriados en el calendario oficial.

A partir de entonces, en el calendario oficial uruguayo, la Navidad figura como el Día de las Familias, el 6 de enero es el Día de los Niños y hasta el 8 de diciembre (que ya no es más feriado) es el ¡Día de las Playas!, inauguración oficial de la temporada veraniega en la costa.

Con el paso del tiempo se fueron agregando diferentes actividades que se desarrollan durante la Semana de Turismo en distintos lugares del país: la Semana Criolla, la Semana de la Cerveza, la Vuelta Ciclista, el Festival de Cine y muchas otras. Además, es la temporada de camping por excelencia, con fogón y asadito incluido, a pesar de que con frecuencia llueve y los campamentistas vuelven con moho de estas minivacaciones.

El nombre laico de la semana es revoleado con orgullo henchido y desafiante por el mayoritario sector ni religioso ni practicante de la sociedad uruguaya. En Uruguay la laicidad es un rasgo identitario y diferenciador de otros países latinoamericanos, una de las tradiciones más fuertes… ¿O lo era? 

Un poco de historia

Me puse a revisar la historia de la laicidad en el Uruguay y se me ocurrió cruzarla con la historia de los avances en la equidad de género en el paisito, dado que todavía estamos en marzo, el mes de las mujeres.

En el Uruguay actual, las mujeres representan solo el 26% del Senado y el 19% de la Cámara de Representantes, ocupan 11% de los cargos directivos y son dueñas del 12% de las empresas. 

¿Cómo se explica ese bajo porcentaje de mujeres en cargos de poder? ¿Por qué esa escandalosa minoría de mujeres en la actual composición del Parlamento? ¿Por qué semejante brecha de género?  

[Datos del último informe del Banco Mundial, ya mencionado en la entrada anterior del blog:  https://leomadalena.blogspot.com/2021/03/cuestion-de-genero.html. Esta vez los ilustro con unos gráficos de torta ;)]





¿Será la laica sociedad uruguaya más patriarcal de lo que parece? ¿Tal vez no sea tan laica a pesar de llamar Semana de Turismo a lo que en otros lugares se llama Semana Santa o Pascua? ¿Cuál es la relación entre la laicidad y la brecha de género en Uruguay? 

Alguna pista la tenemos al observar algunos hitos legislativos, políticos e históricos en cuanto a laicidad y género en Uruguay:



Semántica, retórica y política

Como se puede observar, desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX hubo un fuerte avance de la laicidad, entendida como separación del Estado de la Iglesia católica, un proceso que fue bastante paralelo al avance de varias leyes que intentaron ir cerrando la brecha de género. (Notita: la palabra “católica” va con minúscula en español, como todas las religiones.)

Desde mediados del siglo XX y hasta los primeros años del siglo XXI se observa un enlentecimiento  de esos avances. Una parte de ese período coincide con la dictadura militar, de 1973 a 1985, y sus coletazos.

El nuevo empuje en la tradición legislativa vanguardista del Uruguay vino con el gobierno del Frente Amplio. Ya en el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010) se promulgaron algunas leyes para garantizar derechos a algunos grupos en situación de desventaja o vulnerabilidad.

A partir del segundo gobierno del Frente Amplio, con el Pepe Mujica como presidente (2010-2015), la agenda de derechos para minorías postergadas cobró nuevo impulso, y continuó en el segundo gobierno de Tabaré Vázquez (2015-2020).

Desde 2018, el 19 de marzo, natalicio de José Pedro Varela (el propulsor de la escuela laica, gratuita y obligatoria en el Uruguay del siglo XIX) fue proclamado el Día de la Laicidad por una ley nacional.

No deberíamos olvidar el significado de laicidad que se encuentra en el artículo 5 de la Constitución, todavía vigente, que proviene de aquellas primeras leyes fundantes, del siglo XIX, entre las que se encuentra en primer lugar la Ley de Educación de José Pedro Varela.

Apropiarse de ese término y usarlo con otro significado no es una operación meramente semántica: es retórica y política, y no es nada ingenua.

Ninguna palabra es inocente, ni siquiera la palabra "inocente".

Este año pandémico sigamos celebrando la laica Semana de Turismo, que ya tiene más de un siglo.

🐣  🐰 








sábado, 6 de marzo de 2021

Cuestión de género



La duda (Lacy Duarte, MNAV, Montevideo)

Se acerca el 8 de marzo y se aceleran las sinapsis en relación al tema de la brecha de género.

Hace poco le pedí a una pareja de estudiantes de español para extranjeros que escribieran 10 personajes argentinos/as o uruguayos/as en 2 minutos. Él escribió 13 personajes masculinos de 14. Ella 8 de 10.

En un examen oral de español que tomé hace poco, una estudiante italiana eligió hablar de Evita Perón. Conversando acerca de las mujeres en política, le pregunté si le parecía que Italia tendría una presidenta del Consejo de Ministros o una Presidenta de la República en el corto plazo. Me contestó que en su opinión a Italia le faltaba mucho para algo así todavía. La estudiante tiene 19 años y se mostró muy decepcionada.

Esas formas de representación prevalentemente masculinas en el pensamiento también se ven reflejadas en nuestro lenguaje. Cuando hablamos elegimos todo el tiempo entre formas más prestigiosas y formas a las que les adjudicamos menor valor.

Otro ejemplo: me llamó la atención que cuando se comentaban los nombres de los futuros ministros del nuevo gobierno de Mario Draghi, en casi todos los medios italianos se hablaba del “Segretario della Farnesina, Elisabetta Belloni”.

¿Por qué se mantienen algunos usos absurdos de la lengua, como decirle segretario a una mujer, cuando existe la palabra segretaria? Es cierto que secretaria tiene menos prestigio que secretario. Sin embargo, apuesto a que con el tiempo la forma segretaria perdería esa carga de inferioridad frente a segretario si se difundiera el uso de segretaria para cargos "figos", como dice la lingüista Vera Gheno en Femminili singolari. (https://www.illibraio.it/news/saggistica/femminili-singolari-femminismo-parole-1257690/)

¿Será por pereza que se prefiere elegir segretario para una mujer? ¿Será porque cambiar siempre implica un esfuerzo y es más cómodo seguir como hasta ahora? ¿O porque ese cambio implica otros muchos cambios peligrosos para el andamiaje patriarcal de la sociedad? ¿Ceder al cambio en el lenguaje podría hacer tambalear otras rígidas estructuras?

Hace algunos años se habló del Ministro Emma Bonino, la primera mujer en el cargo de Ministra de Relaciones Exteriores de Italia. ¿Cuál sería la justificación para tener que decir “el ministro” y no “la ministra” en italiano? La respuesta de la Accademia della Crusca en 2013 fue la siguiente: https://accademiadellacrusca.it/it/contenuti/la-crusca-risponde-il-ministro-o-la-ministra/6073 

¿Presidente o presidenta? ¿Secretario o secretaria?¿Jueza o juez? ¿Piloto o pilota? ¿Generala o general? ¿Vos o tú? ¿Vos/tú o usted?

Lacy Duarte, esculturas en madera


Hace poco un amigo italiano me mandó un par de esos textos anti-lenguaje-inclusivo que circulan por ahí, que reproduzco textualmente, con faltas y todo:

PAREN LA ESTUPIDEZ "CHIQUES"🤦‍♀️

El otro dia me senté en un restaurante con una amiga. Llega la encargada de atendernos, nos saluda con una sonrisa y se da el siguiente diálogo:

- Hola chiques!

- Chiques? le dije yo, también con una sonrisa.

- Así es, somos un restaurante inclusivo! (dijo con orgullo).

- Mira que bien, me viene estupendo entonces, porque en un ratito viene un amigo que es ciego. Tienen la carta en Braille?

- Ay no, eso no tenemos.

- ah ok viene mi señora pero viene con mi hija, que es Asperger. ¿Carta con pictogramas para la gente autista, tienen?

- no, perdón… Me dijo visiblemente nerviosa.

- No te hagas drama, suele pasar. Me imagino que lengua de señas para los clientes sordos deben saber... cierto?

- La verdad me estás matando. (me contesto sonriendo nerviosa).

Ella ya no estaba cómoda, sonreía con vergüenza, un poco de culpa, y un poco de malestar también. Y ahí le dije:

- No te hagas drama, suele pasar. Pero entonces lamento contarte que no son un local inclusivo, son un local progre de cotillón, parte del triste relato que está de moda. En el caso de tu local, esta gente no podría hacer algo tan básico como comunicarse y pedir de comer o beber.

Quieres ser inclusivo? Incluye a todos ellos, y todos los que el sistema directamente no da lugar. Es difícil, si y mucho, pero no debemos ser tan hipócritas como sociedad... una E no te hace inclusivo

Y después me mandó este otro:

Lo que es increíble es que donde hay una palabra sin género que termina con E, le terminan poniendo la A...Como Presidenta!

En todo caso debería haber presidento también🙁

Y cuando una mujer está demente, debería estar de menta?Y remitente debería ser remitenta?

En todo caso si existen las personas, deberían existir los personos...

Le reenvié una entrevista a Santiago Kalinowski, lingüista y lexicógrafo que dirige el Departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras, de la cual destaco la introducción: Dice (Kalinowski) que el lenguaje inclusivo es un hito discursivo que va a ser asociado con esta época de la humanidad. Pero también que ningún grupo minoritario, por más poderoso que sea, puede cambiar la gramática de una comunidad. Entonces, aclara, “no es un fenómeno de cambio lingüístico sino que es un fenómeno retórico” que es “la configuración discursiva de una lucha política”. “El objetivo del inclusivo no es cambiar la gramática, no le importa. Hay gente que puede decir que sí, pero en realidad es una intervención que lo que busca es terminar con mujeres asesinadas, mujeres que cobran menos por el mismo trabajo, mujeres que no pueden caminar por la calle tranquilas”, dice el lingüista y lexicógrafo Santiago Kalinowski, metiéndose en el debate sobre el lenguaje inclusivo con argumentos científicos y mirada política. (La entrevista completa en https://www.pagina12.com.ar/241461-santiago-kalinowski-prohibir-la-e-es-persecucion-politica)

Mi amigo me contestó que “es agotador todo este tema… hay tantas cosas más importantes para cambiar”. Tiene razón: es agotador, porque cambiar implica un esfuerzo. Además, pensar da más trabajo que no pensar. Paradójicamente, la energía que se gasta en tratar de impedir cambios, descalificar o burlarse es mucho mayor que la que se gasta en reflexionar y tomar una posición crítica propia.

¿Usar la “e” o no usar la “e”? Parece que that is the question. Pero no es ese el tema. Yo personalmente uso pocas veces la “e” y solo en ciertos contextos: a veces como provocación (no puedo con mi genio) y sobre todo en ámbito familiar, con mis hijas veinteañeras, sus amigues o con personas jóvenes en determinadas situaciones. Sin embargo, hace bastante tiempo que hago el ejercicio de detectar usos sexistas del lenguaje, y otros usos discriminatorios, no solo sexistas, y trato de evitarlos. Es un trabajito, pero supongo que ese tipo de ejercicio es saludable.

Por suerte, en español, a pesar de todo, creo que avanzamos bastante en las últimas décadas. Parece lejanísimo el estéril y a veces virulento debate acerca de la forma “presidenta”. Ministra, médica, arquitecta, jueza y tantos otros femeninos se fueron abriendo camino, no sin obstáculos, y pisan fuerte en el uso.

Siguiendo con esa línea metafórica, el otro día caminaba por la orilla del mar y se me ocurrió que la tan ansiada equidad de género también se planta firme en la orilla del océano lingüístico, que nunca se detiene, que siempre cambia y siempre sigue siendo mar; la tan ansiada equidad de género camina por la orilla, se moja, las olas la vapulean, a veces parece que la van a derribar, pero sigue avanzando; la tan ansiada equidad de género moja y salpica, refresca y estimula.

Olas en la playa Brava de Pta. Colorada, Uruguay 04032021 (video propio LM)

Cerrar la brecha de género lleva tiempo, esfuerzo, energía y determinación, de parte de todas las personas de todos los géneros que quieran salpicarse en la orilla de este maravilloso mar.


Fotos propias LM 04032021

Para celebrar este 8 de marzo de 2021 elegí esta canción vintage muy vigente: mi tema del verano Willie Colon y Soledad Bravo Déjala bailar ¡No dejen de escucharlo muy fuerte y de sacudir el esqueleto!

Para cuando se sienten a descansar, después de haber bailado un rato, dejo algunos datos recientes de la brecha de género en Uruguay:

“...la situación no ha cambiado mucho y el mapa muestra que las mujeres políticas se siguen enfrentando a distintos techos de cristal que hacen que el país se mantenga como uno de los más rezagados de la región en esta materia. Las elecciones de octubre de 2019 dejaron conformado un Parlamento con 26,6% de representación femenina en el Senado y 19% en la Cámara de Representantes. A nivel del Poder Ejecutivo, el gabinete quedó integrado por sólo dos ministras, de un total de 13: Azucena Arbeleche en Economía y Finanzas, e Irene Moreira en Vivienda y Ordenamiento Territorial.” 

Tomado de La Diaria, 28 de octubre de 2020: https://ladiaria.com.uy/feminismos/articulo/2020/10/mujeres-politicas-de-distintos-partidos-analizaron-desafios-y-oportunidades-en-el-camino-hacia-una-democracia-feminista/

En el siguiente video #MujeresUruguay Banco Mundial 2021 aparecen algunas informaciones que igual resumo a continuación:

  • el PIB podría ser hasta un 13 % mayor si las mujeres participaran en el mercado laboral igual que los hombres;
  • Uruguay produciría hasta USD2100 más por persona;
  • solo la mitad de las mujeres uruguayas participa en el mercado laboral;
  • las mujeres ganan un 31 % menos que los hombres por el mismo trabajo;
  • las madres están en mayor desventaja: diez años después de haber tenido su primer hijo, las mujeres ganan un 41 % menos que sus pares sin hijos;
  • las mujeres ocupan el 11 % de los cargos directivos y son dueñas del 12 % de las empresas.

 

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Un tema distinto al de esta entrada, pero parecido, pasa con el voseo. Es considerado menos prestigioso y elegante, incluso en ámbitos de informalidad, en América, en los países donde coexisten las dos formas, el “tú” y el “vos”: sobre este tema comparto este interesante análisis Uso de "vos" en Mexico

Pero este asunto queda para profundizar en una próxima entrada del blog ;)

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¡FELIZ DÍA DE LAS MUJERES!

TAMBIÉN FELIZ DÍA PARA TODAS LAS PERSONAS DE CUALQUIER GÉNERO QUE BUSCAN LA JUSTICIA

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